QUERIDO ABUELO... =(

Esto es para que lo escuches allá dónde estés...
Querido abuelo:tú eras una gran persona,amabas con locura a tu familia y siempre conseguías sacar una sonrisa de mi cara,por pequeña que fuera,siempre has estado ahí,amando con locura a tus nietos y bisnietos,y a pesar de que estuvieras mal nos "apoyabas y consentías"...
Nunca-jamás te olvidaremos,recuérdalo...SIEMPRE TENDRÁS UN GRAN HUECO EN NUESTROS CORAZONES
Tu pérdida significa mucho para todos los que te quieren...pero sobre todo deseo,que allá donde estés vivas bien,por siempre y para siempre,tu recuerdo en nuestros corazones... =(



mariorod dijo
hola, sin duda, tu abuelo para ti era una persona especial. tus palabras lo dicen todo, y me alegro de esa buena relacion.
Por otro lado, tu abuelo puede verte, por lo tanto ,el quiere verte feliz, si tu sufres el sufre.
bueno te escribire algo que llego amis manos, asi lo entenderas mejor, gracias por escribir, sigue asi.
SU VELA
Cuentan que había una vez un señor que padecía lo peor que le puede pasar a un ser humano: su hijo había muerto.
Desde la muerte y durante años no podía dormir. Lloraba y lloraba hasta que amanecía. Un día, cuenta el cuento, aparece un ángel en su sueño. Le dice: - Basta ya. - Es que no puedo soportar la idea de no verlo nunca más. El ángel le dice: -¿Lo quieres ver? Entonces lo agarra de la mano y los sube al cielo. - Ahora lo vas a ver, quédate acá.
Por una acera enorme empieza a pasar un montón de chicos, vestidos como angelitos, con alitas blancas y una vela encendida entre las manos, como uno se imagina el cielo con los angelitos. El hombre dice: -¿Quiénes son? Y el ángel responde: - Estos son todos los chicos que han muerto en estos años y todos los días hacen este paseo con nosotros, porque son puros... - ¿Mi hijo está entre ellos? -Sí, ahora lo vas a ver. Y pasan cientos y cientos de niños. – Ahí viene -avisa el ángel. Y el hombre lo ve radiante como lo recordaba.
Pero hay algo que lo conmueve: entre todos es el único chico que tiene la vela apagada y él siente una enorme pena y una terrible congoja por su hijo. En ese momento el chico lo ve, viene corriendo y se abraza con él. Él lo abraza con fuerza y le dice: - Hijo, ¿por qué tu vela no tiene luz?, ¿no encienden tu vela como a los demás? - Sí, claro papá, cada mañana encienden mi vela igual que la de todos, pero ¿sabés lo que pasa?, Cada noche tus lágrimas apagan la mía.
JORGE BUCAY
13 Noviembre 2009 | 09:52 PM